Cuando la pérdida de pelo se convierte en problema

¿Se te cae el pelo y no sabes qué hacer? Una mañana te levantas y encuentras la almohada colmada de pelos, ¿y ésto? Si notas una pérdida de pelo, o progresivamente te miras en el espejo y vas notando zonas que se están quedando sin cabello, deberías acudir a un especialista. No porque sea algo grave que pueda acabar contigo, ni mucho menos, pero sí te traerá quebraderos de cabeza, seguramente. Está comprobado que los hombres asumen con mayor dificultad la caída del cabello, y por tanto han de pasar por todo un proceso. Los especialistas y profesionales del sector pondrán a disposición del sujeto o paciente dos técnicas muy modernas que acaban con la calvicie desde el primer momento. Ambas técnicas se diferencian por cuestiones obvias, como la variable económica, o el tiempo de duración de la operación.

 

Hay que pasar por el quirófano para poder solventar este problema, y es una cuestión que podría echar para atrás a muchos pacientes. El quirófano no es algo a considerar de forma ligera, pero es importante mencionar que ambas técnicas se sirven de anestesia local para que el paciente no sienta dolor alguno.

Hay dos tipos de caída de cabello en los hombres: congénita y adquirida. La congénita es la más común, conocida también como hereditaria. Mientras que la adquirida suele producirse por otras causas ajenas a la genética. La diferencia entre la caída de pelo en hombres y mujeres, es que en éstos se producen grandes pérdidas por zonas. Mientras que las mujeres pierden pelo de forma más generalizada, y normalmente se erradica la caída al detectar el motivo que lo provocaba.

 

Las técnicas para acabar con la calvicie son dos: FUSS y FUE. La técnica FUSS es la clásica, la original. Y también la más económica. Mientras que la técnica FUE tiene una serie de ventajas unidas a la modernidad de su proceso de extracción de unidades foliculares, que hacen que se encarezca un poco más. La técnica FUSS deja cicatriz, porque consiste en extraer de la parte posterior de la cabeza (nuca, normalmente) una tira de entre veinte y treinta centímetros, con lo que se consigue una extracción de 3000 unidades foliculares. Mientras que la técnica FUE extrae las unidades una por una, y por eso no deja cicatriz, pero sí necesita muchas más horas para llevar a cabo toda la intervención. Las unidades que se logran extraer suelen ser unas 2000.

 

Aunque la técnica FUSS deje cicatriz, ésta será imperceptible una vez crezca el pelo.

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