5 tips para una alimentación deportiva óptima

Tener una correcta alimentación es algo indispensable para cualquier persona, pero si eres deportista estás sometiendo a tu cuerpo a un sobreesfuerzo.

Este sobreesfuerzo se tiene que compensar con hábitos de vida sanos donde la alimentación sea primordial.

¿Sabes cómo tener una alimentación deportiva óptima? Te lo contamos a continuación:

Tener una alimentación variada

La alimentación deportiva de un deportista debe ser lo más variada posible. Para eso nada mejor que coger la pirámide nutricional y ver que los alimentos que estás consumiendo en tu díadia a díadia estánestan balanceados.

A la hora de establecer una nutrición deportiva es importante que vayas a tu cocina y te fijes si tienes todos los componentes de esa pirámide nutricional.

Esto te va a garantizar que tu cuerpo está recibiendo todos los nutrientes necesarios para rendir más pero sin descuidar la salud.

Recuerda beber mucha agua y combinarla con 60% de carbohidratos, un 20% de grasas y un 20% de proteínas.

No comas mucho antes de hacer deporte

Deja que tu cuerpo digiera correctamente los alimentos antes de hacer ejercicio. Para eso debes dejar un tiempo mínimo de 2 horas desde que comes hasta que haces ejercicio. Si no es posible que te sientas pesado y no puedas hacer la digestión correctamente.

Si tienes mucha hambre puedes optar por alimentos frescos y naturales como frutas o verduras.

Usa complementos nutricionales.

Los complementos nutricionales son un accesorio ideal para la alimentación deportiva.Úsalos de manera conveniente según el proveedor y sobre todo asegúrate que su uso está indicado según tu objetivo.

Existen complementos que aportan energía, mejoran la masa muscular o aportan mayor cantidad de vitaminas.

Es importante que nunca los reemplaces por una dieta balanceada.

Consume carbohidratos de calidad

Los carbohidratos son vitales en la alimentación deportiva.

De esa manera estarás dando a tus músculos la suficiente energía para llevar a cabo el ejercicio.

Una fuente natural de carbohidratos son los cereales.

No consumas grasas en exceso

Las grasas ayudan a cubrir las necesidades energéticas y son importantes para los deportistas que hacen ejercicios físicos intensos. Pero no debes pasarte de la raya pues conseguirás el efecto contrario.

Se recomienda un máximo de 20% de calorías en el consumo de grasa. Recuerda que existen grasas vegetales como el aceite de oliva o los aguacates que son fuente de salud y ayudarán a tu organismo a recibir la energía necesaria para rendir más y mejor.

¡Apúntate a una escuela de danza!

Al distinguir entre escuela de baile y escuela de danza, nos damos cuenta de que hay un matiz que separa ambos tipos de centros. Y aunque los dos tienen el mismo denominador común que es el baile y la música, los conceptos adquieren dimensiones diferentes.

Ya partimos de la idea clásica del baile y ésta es la danza. Como expresión del movimiento acompañada por la música, la danza y sus principios tal y como se la conoce hoy, se formaliza en el siglo XVII en el reinado del Rey Sol francés. No es hasta entonces que cobra una relevancia artística que en poco o mucho, según se mire, ha cambiado hasta nuestros días.

Es por ello que identificamos a la danza como el conjunto de técnicas que se han ido desarrollando a partir de una clasificación de los movimientos del cuerpo de los danzarines. Y que en ciertas etapas históricas incluso actuales, introduce variables que avanzan en su concepción y puesta en escena.

Estudiar danza no hace referencia por tanto a los mismos conocimientos que bailar o aprender a bailar. Y de aquí parten los usuarios cuando buscan clases de baile. Aunque a día de hoy el baile es materia formativa igualmente, pero lleva connotaciones modernas y por eso se aprende la danza contemporánea como materia o asignatura.

La danza clásica nos evoca a la ópera, disciplina muy apegada a ella y donde el bel canto hace una estrecha fusión con el movimiento humano, creando un prototipo clásico de la belleza clásica en la puesta en escena y, por supuesto, en el baile.

¿Significa entonces que hay que plantearse si uno quiere bailar danza clásica o baile moderno? Realmente así es. Y dado que los estudios y práctica de la danza deben abordarse desde la infancia de manera preceptiva, cualquier joven o adulto tendrá que dirigirse al baile y no a la danza a partir de cierta edad como los 7-9 años máximo.

Con esta criba o filtro que impone la edad, los alumnos se enfocan hacia donde quieren ir y qué escuela de danza les permite iniciarse como bailarines. Sin embargo, para ser bailarín de danza contemporánea y moderna, los preceptos clásicos y el aprendizaje desde la infancia no son imprescindibles, sobre todo cuando las cualidades físicas y el entrenamiento infantil no se han hecho.